Proceso de inversión

Proceso de inversión


Proceso de inversión
Es muy probable que la asignación de activos sea de todas las decisiones del inversor la más crucial, pues exige de éste que se forme una opinión estratégica y a largo plazo del entorno. En UBP seguimos un proceso riguroso y sin embargo dinámico, basado en una asignación de activos high-conviction, oportunista y gestionada de manera activa.

El Comité de inversión trabaja en estrecha colaboración con nuestros economistas y analistas y es responsable de la definición de la asignación de activos estratégica y de largo plazo del Banco: el comité fija los márgenes dentro de los cuales los gestores tienen potestad para modificar las ponderaciones y, de acuerdo con el perfil de tolerancia de riesgo del cliente, recomienda una exposición para cada una de las distintas áreas geográficas y clases de activos (como renta fija, variable, hedge funds, etc.).

Mensualmente, fija las recomendaciones tácticas y a corto plazo de asignación de activos, dando a los gestores un margen de maniobra para captar oportunidades.

Construcción de la cartera
Con el fin de definir la estrategia de inversión, el Comité de inversión analiza tanto la situación macroeconómica mundial como las tendencias microeconómicas, es decir, emplea un enfoque que es top-down y bottom-up al mismo tiempo. Integrando los resultados de ambos análisis, se establece la estrategia de inversión mensual del Banco y sus índices estratégicos de cartera se modifican de manera acorde. A continuación, los gestores ponen en práctica la estrategia de acuerdo con la tolerancia al riesgo de sus clientes y tienen potestad para adaptarla en función de su propia experiencia y conocimientos y de la evolución de los mercados. Mediante esta filosofía de asignación de activos flexible y oportunista nuestro propósito principal es la conservación del capital y la maximización de la rentabilidad.

Gestión de riesgo
La prudencia en la gestión de riesgo es uno de los pilares de nuestro proceso de inversión. Nuestro enfoque de gestión de riesgo es un proceso integrado y continuo que persigue dos objetivos esenciales: maximizar los activos de los clientes y captar oportunidades, así como mantener un equilibrio entre la protección del capital y la optimización de éste (riesgo-rentabilidad). También tiene por misión garantizar que el Banco cumple en todo momento las exigencias de la reglamentación.