La Directiva 2004/39/CE del Parlamento europeo y del consejo de 21 de abril de 2004 relativa a los mercados de instrumentos financieros, modificando las directivas 85/611/CEE y 93/6/CEE del Consejo y la directiva 2000/12/CE del Parlamento europeo y del Consejo y derogando la directiva 93/22/CEE del Consejo (MiFID), es una directiva de derecho europeo cuyos objetivos principales consisten en:
- Armonizar el marco reglamentario que regula la prestación de servicios de inversión: el grado de armonización deseado por MiFID permite ofrecer a los inversores un alto nivel de protección y permite a las sociedades de inversión prestar sus servicios en toda la Comunidad, que constituye un mercado único, sobre la base de la supervisión ejercida en el Estado miembro de origen.
- Mejorar la transparencia y la competencia en los mercados financieros: estableciendo normas en materia de eficiencia y de transparencia de los mercados financieros, MiFID pretende mejorar los servicios prestados a sus clientes. La comprobación de los lugares de ejecución de las órdenes permite lograr unas prestaciones más eficaces y más baratas.
- Mejorar la protección de los inversores: el establecimiento de normas específicas aplicables a las categorías de clientes previstas por MiFID permite garantizarles una protección adaptada a sus características personales.